¿Te imaginas que los residuos de tu cocina pudieran convertirse en el mejor alimento para tus plantas? ¡Pues es posible! El compost y el humus son como vitaminas para la tierra, ¡y aquí te contamos por qué!

¿Qué son el compost y el humus?
-
Compost: Imagina que tienes una montaña de restos de frutas, verduras, poda y hojarasca. Con el tiempo, pequeños bichitos (macro- y microorganismos) y hongos se comen todo eso y lo convierten en una tierra oscura y llena de nutrientes. ¡Eso es el compost!
-
Humus: Es como la versión “premium” del compost. Es la última etapa de la descomposición, cuando todo se ha convertido en una sustancia esponjosa y rica.
¿Por qué son tan importantes?
-
¡Hacen que la tierra respire!: El compost y el humus hacen que la tierra sea más suelta, como un colchón esponjoso. Así, el agua y el aire pueden llegar a las raíces de las plantas.
-
¡Les dan superpoderes a las plantas!: Imagina que el compost y el humus son como un plato lleno de verduras y frutas. Los microorganismos se alimentarán de estos y pondrán los nutrientes disponibles para las plantas, para estas crecer fuertes y sanas.
-
¡Ayudan a la tierra a guardar agua!: Como una esponja, retienen el agua para que las plantas no se sequen, ¡especialmente en los días calurosos! Esto se debe gracias a la estructura (micro- y macroagregados ) que los hongos dan al suelo.
-
¡Llaman a los amigos de la tierra!: A los bichitos y microorganismos les encanta el compost y el humus, ¡y ellos ayudan a mantener la tierra sana y feliz!
¿Qué tipos de compost hay?
-
Estático: Es el más sencillo de hacer y no necesitas de mucho para hacerlo. Toma más tiempo (12 meses y más).
-
Vermicompost o lombricultura: Es mediante el uso de las lombrices californianas rojas (Eisenia foetida). Ellas se comerán tus residuos de la cocina con mucho gusto. Ten en cuenta que no pueden comer: cebolla, ajo, cítricos, ni cáscara de huevo. En un par de meses contarás con un excelente compost lleno de nutrientes y microorganismos para tus plantas.
-
Termófilo: Se llama así, porque se utilizan altas temperaturas para descomponer los ingredientes de la receta. Los materiales que se utilizan, son en base al lugar donde una/o se encuentra. Por ejemplo. Cuando vivíamos en las islas Canarias, utilizábamos plantas como: cactus, campanilla morada, picado de palma canaria, paja, caca de caballo, entre otros. Ahora que vivimos en Mindo, usamos: maíz, troncos de árboles caídos, restos de poda. Este compost demora entre un mes y dos; el segundo mes, es de maduración, para que los hongos puedan crecer.

Núcleo de lombrices californianas rojas (Eisenia foetida).
¿Cómo hacer compost estático en casa?
-
Busca un lugar en tu jardín o un recipiente grande.
-
Pon capas de restos de comida (¡sin productos cárnicos, ni lácteos!), hojas secas, ramas pequeñas y pasto cortado.
-
Es como si preparáramos una lasaña. Materia seca y marrón (hojas secas, papel, cartón, tubos del papel higiénico, etc.), materia verde (recortes de la poda, residuos de la cocina, materia fresca), materia seca y marrón, materia verde, y así sucesivamente.
¡Mezcla todo una vez al año y manténlo húmedo!
-
-
¡En unos doce meses, tendrás tu propio compost, listo para usar!
Si deseas acelerar el proceso, podrías hacer vermicompost.
¿Cómo usarlo?
-
Puedes esparcir el compost o el humus alrededor de tus plantas, como si les dieras un abrazo de nutrientes.
-
Mézclalo con la tierra de tus macetas, ¡y verás cómo tus plantas se ponen contentas!
-
Para sacarle todo el provecho a tu compost, puedes hacer extractos del mismo.
¡Anímate a ser un superhéroe de la tierra!
El compost y el humus son una forma fácil y divertida de cuidar el planeta y tener plantas felices. ¡Inténtalo y verás cómo tu jardín se llena de vida!
